jueves, 26 de mayo de 2016

KAREN TRIGOS - 801

Los pasos que debe seguir Colombia para ratificar pacto climático

Tras la firma del Acuerdo de París, el país deberá iniciar un proceso para cumplir su meta.


 
Gabriel Vallejo, ministro de Ambiente, explicó que el país ya logró un cooperación internacional para hacer frente al cambio climático.
Foto: EL TIEMPO
Gabriel Vallejo, ministro de Ambiente, explicó que el país ya logró un cooperación internacional para hacer frente al cambio climático.


Tras la firma del Acuerdo de París, el país deberá iniciar un proceso para ratificarlo oficialmente.
Gabriel Vallejo, ministro de Ambiente, explica en diálogo con EL TIEMPO lo que se viene para que, efectivamente, Colombia cumpla con su meta de reducir en un 20 por ciento las emisiones proyectadas para el 2030.

Después de la firma, ¿cómo será el proceso para que Colombia ratifique el acuerdo?
Con la firma del Acuerdo de París, Colombia reitera su intención de ratificar y, por lo tanto, de asumir las obligaciones contenidas en este nuevo tratado internacional para luchar contra el cambio climático. El próximo paso consiste en que, después de adelantar consultas a nivel de los ministerios sobre la conveniencia de hacernos parte, se radicará el proyecto de ley en el Congreso de la República, el cual, una vez aprobado por el órgano legislativo, deberá pasar a revisión por parte de la Corte Constitucional. Si la Corte lo declara conforme a la Constitución y a las normas, la Cancillería procede a depositar el instrumento de ratificación ante el Secretario General de Naciones Unidas. A partir de este momento, el Acuerdo de París será jurídicamente vinculante para el país.
¿Cuáles son los retos del país para cumplir con el tratado?
El primer reto a corto plazo es distribuir la meta de reducción del 20 por ciento al 2030, entre todos los sectores de la economía: agricultura, transporte, energía, industria, etc. El segundo reto, también a corto plazo, es identificar y gestionar los recursos que permitan implementar las acciones necesarias para cumplir con la meta. El tercero, definir las responsabilidades de cada ministerio y el papel que el sector privado, la academia y la comunidad tienen en todo este propósito. El cuarto es acompañar cada proceso con sus respectivos medios de implementación, es decir, la educación, la transferencia de tecnología y los modelos financieros que apoyan la implementación de dichas acciones.
Finalmente, el país tiene también como reto construir un sistema de información que le permita conocer de manera clara cómo vamos avanzando en el cumplimiento del compromiso que tenemos ante la comunidad internacional.
En cooperación internacional, ¿cuántos recursos espera el país obtener para hacerle frente al cambio climático?
Colombia ha logrado ya un apoyo importante de la cooperación internacional para hacer frente al cambio climático. Para la estrategia Visión Amazonía, el Fondo Mundial para el Medio Ambiente aporta 11,4 millones de dólares y los gobiernos de Noruega, Reino Unido y Alemania, 100 millones de dólares, a través del programa REM (Redd Early Movers). Otro ejemplo clave es el Memorando de Entendimiento firmado entre Colombia, Noruega, Alemania y Reino Unido, concretado a finales del 2015, conforme al cual se anunció un apoyo hasta por 200 millones de dólares para protección de bosques y lucha contra la deforestación.  

SOPHIA RODRÍGUEZ LEGUIZAMÓN 804 PLANTA DE TRATAMIENTO DE AGUAS RESIDUALES




Planta de Tratamiento de Aguas Residuales
PTAR Salitre
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La Planta de Tratamiento de Aguas Residuales PTAR Salitre es un complejo tecnológico fundamental para el saneamiento del Río Bogotá.
En la PTAR Salitre se tratan aguas residuales del norte de la ciudad, generadas por más de dos millones de bogotanos, principalmente de hogares, oficinas, colegios y universidades, entre otros. De esta manera, se asegura que las aguas de la Planta vertidas al Río Bogotá -tras el proceso de tratamiento- contribuyan al saneamiento del principal afluente de la ciudad.

Aunque la Planta, en su proceso final, ayuda al saneamiento del Río Bogotá, también permite la descontaminación de las aguas residuales que capta en la cuenca del río Salitre, humedal Torca y humedal La Conejera.

La PTAR Salitre, ubicada al noroccidente de la ciudad  es el resultado del esfuerzo conjunto  del gobierno nacional, distrital y el Acueducto de Bogotá.


De la misma manera, ofrece el servicio gratuito de visitas en las que  se explica el funcionamiento de la planta y genera procesos de educación ambiental que buscan la concientización de la comunidad respecto a la recuperación de los recursos hídricos.

El proceso aplicado en la Planta es un Tratamiento Primario Químicamente Asistido, logrando remociones del 40 por ciento de materia orgánica y un 60 por ciento de sólidos suspendidos totales. Lo anterior permite obtener productos generados en el proceso de tratamiento de aguas y lodos.  

Emily Julieth Palacio Camargo 803 Cambio climatico



                   Cambio Climatico




Como los impactos no serán los mismos, el Gobierno y las administraciones regionales tendrán que diseñar y aplicar medidas diferenciadas para enfrentar los cambios del clima y reducir la vulnerabilidad del territorio, que se ha hecho cada vez más evidente en zonas rurales y ciudades capitales.

Esta es, tal vez, la principal conclusión del documento ‘Nuevos escenarios del cambio climático’, que fue presentado este martes por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), el Ideam y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo.
El estudio sustenta este panorama explicando que hasta el año 2100 la temperatura promedio de Colombia, que hoy está en 22 grados, subiría dos grados centígrados adicionales.
Ese aumento sería gradual, ya que de aquí al 2040 está contemplado un ascenso de 0,9 grados y hasta 2070 ese incremento llegaría a los 1,6 grados promedio.
Pero ese calentamiento no sugiere que todo el territorio sufrirá por situaciones relacionadas, como sequías u olas de calor.

Consecuencias e impactos


* Derretimiento de los glaciares y otras masas de hielos permanentes en todo el planeta (situación que pone en riesgo las más importantes reservas de agua dulce del mundo y que causará la crecida del nivel del mar)

* Incremento de olas de calor, inundaciones y sequías

* Expansión de enfermedades

* Colapso de numerosos ecosistemas como los páramos, que cumplen una función vital para la regulación del ciclo del agua

Nuestra propuesta


Greenpeace trabaja para lograr un modelo energético sostenible y apuesta por una revolución energética capaz de reducir las emisiones de CO2 para evitar un cambio climático fuera de control en el que la opción nuclear esté definitivamente descartada.

Para esto es fundamental un cambio en la forma de producir y usar la energía. La sustitución de fuentes de energía sucias (carbón, gas, nuclear y petróleo) por otras limpias (solar y eólica) necesita: la paralización de los nuevos proyectos de centrales térmicas, el cierre progresivo de las centrales nucleares y el apoyo a las energías renovables.
Karen Lizeth Ortiz Perez 804

Proyecto de construcción limpia fue premiado por la ONU
De tanto cruzarse en jornadas sobre desarrollo sostenible, cuatro mujeres empezaron a concebir un proyecto que le pusiera mano femenina a la contaminación en la industria de la construcción de vivienda.
Así, a través de una alianza de academia, industria y ONG, pusieron en práctica ideas que reducen la contaminación en esa actividad económica, que el año pasado, solo en el Valle del Cauca, tuvo ventas por 2,6 billones de pesos en 20.000 unidades.

El equipo, conformado por Inés Restrepo, Paola Vásquez, Ximena Vásquez y Liliana León, concibió la propuesta Women Greening Industries in Colombia (Industrias Verdes en Colombia), que recibió el premio de Momentum for Change, promovido por la Convención Marco de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre el Cambio Climático.
La iniciativa femenina figuró entre las cuatro Latinoamericanas galardonadas en la XXI Conferencia Internacional sobre Cambio Climático de Naciones Unidas, realizada en París (Francia). 
Para emprender las soluciones a los problemas ambientales de esa actividad, se realizó un diagnóstico en una área donde funcionan unas 450 pequeñas y medianas industrias en sectores de metalurgia y producción de pinturas, que al igual que la construcción, han sido identificadas como prioritarias para el desarrollo de proyectos de producción más limpia.
“Se aplicaron planes de acción que permitieron reducir la contaminación de aguas residuales en el corte y uso de ladrillos. También se cualificó el reciclaje de madera, hierro y cartón, que son usados en la construcción”, explicó la doctora en Ingeniería Inés Restrepo, vinculada al Centro de Investigación para el Abastecimiento y Remoción de Aguas (Cinara) de la Universidad del Valle.
Así mismo, se usó el agua de lluvia como recurso para producir concreto y para el arreglo de vías.
Las cuatro profesionales, participantes de proyectos con apoyo de Colciencias y la Corporación Autónoma Regional del Valle (CVC), dicen que el impacto de su propuesta se puede medir en el agua que se deja de contaminar y los residuos que se reciclan.
Las otras tres mujeres también tuvieron tareas en el proyecto. Paola Vásquez, coordinadora de proyectos de la Fundación Genstainable, enmarcada en su doctorado en Ingeniería en Univalle y a partir de su experiencia en el Centro de Producción Limpia, diseñó la metodología de la propuesta. Ximena Vásquez, de la constructora El Castillo, acogió el proceso y elevó sugerencias en los proyectos de vivienda. Finalmente, Liliana León, emprendedora y empresaria, puso en práctica una serie de tareas en la industria de productos galvanizados que administra. El cambio en su compañía ha sido notorio.
A la construcción se le adjudica una gran huella de carbono (medida del impacto que provocan las actividades del ser humano en el medioambiente); se estima que aporta hasta un 30 por ciento de las emisiones anuales mundiales de gases de efecto invernadero y consume hasta un 40 por ciento de la energía.



ENERGIAS LIMPIAS melanie martinez 804 




Por su gran cantidad de ríos, la electricidad en Colombia proviene principalmente de plantas hidroeléctricas, y en segundo lugar los combustibles fósiles, cuyas reservas se están agotando rápidamente. El país tiene 28,1 megavatios de capacidad instalada en energía renovable (excluyendo a las centrales hidroeléctricas), consistente principalmente en energía eólica. El país tiene varios recursos energéticos aún sin explorar como la energía solar, eólica, y centrales minihidráulicas. De acuerdo con un estudio por el Programa de asistencia para la administración del Sector energético del Banco Mundial, La sola explotación suficiente de energía eólica podría cubrir más de lo que el país necesita.

Hidroeléctricas

Generando el 65% de energía, las hidroeléctricas son una fuente muy importante para el país. El potencial hidroeléctrico del país está estimado en 93GW, con unos 25GW adicionales de centrales minihidráulicas. Sin embargo, el potencial para las hidroeléctricas enfrenta ciertas dificultades, ya que los mejores lugares para aprovechar este recurso ya han sido aprovechados por otras hidroeléctricas, también debido al creciente costo social y del medio ambiente relacionado con las grandes represas, y el posible impacto del cambio climático en el sistema hidrológico del país (incrementos drásticos en la temperatura de superficie de los Andes, cambios en los patrones de precipitación, e incrementos en la intensidad y frecuencia del fenómeno del niño) demuestran prolongados períodos de sequía en el futuro

valentina castellanos ruiz 804

IGAC vigilará estudio de suelos en la cuenca hidrográfica del rí 

Esta cuenca está conformada por 593 mil hectáreas distribuidas en 47 municipios del departamento de Cundinamarca. Este estudio permitirá ajustar y actualizar el Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca Hidrográfica del río Bogotá.

IGAC, julio 21/2015.- La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) contrató al Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) para adelantar la interventoría técnica, administrativa, financiera, contable y jurídica del estudio de suelos semidetallados a escala 1:25.000 en la cuenca hidrográfica del río Bogotá, que estará a cargo del Consorcio Huitaca.

Con un presupuesto de $592.930.693 millones y un tiempo de 18 meses, el IGAC realizará la evaluación al estudio del Consorcio en lo referente a suelos y capacidad de uso de las tierras, y participará en las audiencias públicas, mesas de trabajo, recorridos de campo, elaboración de documentos y de cartografía, visitas de seguimiento, muestreos de suelos y toma de muestras.

Para este minucioso seguimiento en pro del ambiente colombiano, el IGAC dispondrá de un grupo de profesionales conformado por agrólogos, ingenieros agrónomos, agrícolas y forestales, geólogos, geomorfológicos, edafólogos, reconocedores, intérpretes y analistas; además del Laboratorio Nacional de Suelos para el análisis físico, químico y mineralógico de las muestras que sean necesarias.

Según Juan Antonio Nieto Escalante, este estudio de suelos evidenciará detalladamente el estado actual de las tierras de esta cuenca hidrográfica, conformada por 593.295 hectáreas distribuidas en 47 municipios del departamento de Cundinamarca.

“Además permitirá conocer las principales actividades productivas de la cuenca, los conflictos de uso de sus suelos, sus limitantes y potencialidades en términos agrícolas, ganaderos y de conservación, en articulación con los centros urbanos ubicados en la cuenca. Por esta razón, la CAR seleccionó al IGAC como interventor de este estudio, ya que somos la única institución idónea a nivel nacional para llevar a cabo el seguimiento, de asegurar que el Consorcio cumpla con la metodología establecida para los levantamientos de suelos y por contar con la oficialidad del estudio”.

Nieto Escalante recalcó que la razón principal de este estudio de suelos semidetallado es poder realizar el ajuste o actualización del Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca Hidrográfica (POMCA) del río Bogotá, “una de las obligaciones adquiridas por la CAR en la sentencia del Consejo de Estado para lograr la descontaminación del cuerpo de agua, y que con el POMCA del Alto Suárez, estará a cargo del Consorcio Huitaca”, apuntó Nieto Escalante.

Huitaca fue seleccionado para este ajuste o actualización de los POMCAS al ganar el concurso de méritos adelantado entre la CAR y el Fondo de Adaptación, que tenía como fin suscribir un convenio por $11.654 millones.

“En pocas palabras, el Instituto será el encargado de vigilar minuciosamente que el trabajo de Huitaca cumpla con todas las condiciones mínimas de calidad, legales y técnicas para la elaboración del estudio de suelos para el POMCA del río Bogotá, que a su vez tiene como fin ordenar el territorio de una manera que no afecte los recursos naturales y poder alcanzar la anhelada descontaminación de uno de los ríos más importantes y más afectados por la mano del hombre en el país”, puntualizó Nieto Escalante.

Las 593 mil hectáreas de la cuenca del río Bogotá cubre terrenos de los municipios de Facatativá, Zipacón, Madrid, Bojacá, Mosquera, Funza, Sesquilé, Cajicá, Chía, Cogua, Cota, Gachancipá, Nemocón, Sopó, Tabio, Tenjo, Tocancipá, Anapoima, Cachipay, Tena, La Mesa, San Antonio del Tequendama, El Colegio, Anolaima, Viotá, Tocaima, Agua de Dios, Bogotá, La Calera, Subachoque, El Rosal, Villapinzón, Chocontá, Suesca, Guatavita, Granada, Quipile, Girardot, Ricaurte, Sibaté, Soacha, Cucumela, Teusa, Zipaquirá, Apulo, Guasca y Chipaque.
sharid fager martinez 803



Cuenca hidrográfica 



¿Qué es una cuenca hidrográfica?
Es el área de aguas superficiales o subterráneas que vierten a una red hidrográfica natural con uno o varios cauces naturales, de caudal continuo o intermitente, que confluyen en un curso mayor que, a su vez, puede desembocar en un río principal, en un depósito natural de aguas, en un pantano o bien directamente en el mar.
La cuenca hidrográfica se define como una unidad territorial en la cual el agua que cae por precipitación se reúne y escurre a un punto común o que fluye toda al mismo río, lago, o mar. En esta área viven seres humanos, animales y plantas, todos ellos relacionados. También se define como una unidad fisiográfica conformada por la reunión de un sistema de cursos de ríos de agua definidos por el relieve.
Los límites de la cuenca o divisoria de aguas se definen naturalmente y en forma práctica corresponden a las partes más altas del área que encierra un río.
Este concepto se confunde muchas veces porque tiende a asociarse con el cauce o con las márgenes de un río. Por lo tanto, es importante apuntar que el concepto que aquí definimos implica una cierta superficie de terreno, de manera que todo punto en un país pertenece o está dentro de una cuenca hidrográfica. Una cuenca no solamente abarca la superficie, a lo largo y ancho, sino también la profundidad, comprendida desde el extremo superior de la vegetación hasta los estratos geológicos limitantes bajo la tierra.
Dentro de una cuenca se pueden distinguir: la parte alta, la parte media y la parte baja. En las partes altas, la topografía normalmente es empinada y generalmente están cubiertas de bosque. Tanto en la parte alta como en la parte media se encuentran la gran mayoría de las nacientes y de los ríos; las partes bajas, a menudo tienen más importancia para la agricultura y los asentamientos humanos, porque ahí se encuentran las áreas más planas. Se presenta la cuenca como un verdadero sistema, ya que está formada por un conjunto de elementos que se interrelacionan. Los más importantes son: el agua, el bosque, el suelo y los estratos geológicos. La cuenca tiene gran importancia por la relación directa que existe entre la cuenca alta y la cuenca baja, de forma que las acciones que el hombre realiza en la parte alta afectan de manera determinante en la parte baja: un buen ejemplo de ello serían las afecciones que se pudieran producir en el delta del Ebro como consecuencia de las actuaciones previstas en el Plan Hidrológico Nacional (PHN) y en el correspondiente Plan hidrológico de cuenca, a los que nos referiremos más adelante. Por esta razón, la cuenca como sistema natural reúne todas las condiciones para utilizarla como unidad planificadora en el establecimiento de programas integrados que permitan la solución de problemas de mucha complejidad Se denominan, en fin, “cuencas de curso sucesivo” aquellas que nacen en un país, cruzan su territorio y continúan su curso a través de uno o más países. En la península ibérica, por ejemplo, éste sería el caso de las cuencas del Duero y del Tajo, partes de cuyos territorios afectan a España y a Portugal.  
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