martes, 3 de mayo de 2016

*LINA RODRIGUEZ**803*

Las cuentas pendientes con el río Bogotá

Dos años después de que el Consejo de Estado emitiera el histórico fallo que ordenaba la recuperación del afluente, pocos han sido los avances. Por falta de coordinación y recursos, el cauce aún recibe los desechos de 8 millones de personas cada día.
La desviación del arroyo Bruno en La Guajira, la explotación petrolera en el Área de Manejo Especial de La Macarena, la urbanización de la Reserva Thomas van der Hammen, la carretera Barranquilla-Santa Marta que tiene en jaque el complejo lagunar más grande del país y las nuevas cifras de deforestación que arrojó la semana pasada el Ideam tienen encendido el debate ambiental. Sin embargo, a esta lista hay que añadir un problema más: el incumplimiento de la sentencia que ordenó limpiar el río más contaminado del país, el Bogotá.
En marzo de 2014, el Consejo de Estado les ordenó a cerca de 72 entidades (incluidos 46 municipios y seis ministerios) la titánica tarea de sanear y recuperar la cuenca del río Bogotá. Los desechos de casi 8 millones de habitantes que estaba recibiendo diariamente, más la contaminación de las curtiembres, fábricas y mineras de los demás municipios, tenían en vilo el principal cauce de la capital. Pero dos años después de haberse emitido el fallo la catástrofe ecológica continúa. Todo parece indicar que aún hace falta mucho tiempo, coordinación, interés y recursos económicos para empezar a cumplirlo.
“Sin duda, esta es la sentencia más compleja que hay en materia ambiental en el país, porque involucra a varias entidades y cambia el paradigma de las decisiones judiciales, pues ahora no es la administración quien tiene que marcar el rumbo de los ecosistemas, sino los jueces. Para cumplirla, se requiere que el Estado esté preparado, pero no lo está, entre muchas razones, porque los nuevos alcaldes hasta ahora están conociendo qué es lo que tienen que hacer y cuáles fueron los avances de sus antecesores”, explica el procurador ambiental, Óscar Darío Amaya.
Para saber en qué nivel de cumplimiento se encuentra la sentencia, la Procuraduría realizó 44 audiencias en los municipios involucrados. En ellas encontró que hay deficiencias en el manejo de las aguas residuales, en el sistema de alcantarillado y en el acueducto. Además advirtió que el Consejo Estratégico de Cuenca, entidad que tenía que dirigir, articular, gestionar y coordinar las órdenes del fallo, no ha hecho su tarea.
En palabras del ingeniero Luis Felipe Aparicio, asesor de la Procuraduría, las alcaldías involucradas en la recuperación del río tampoco están haciendo muy bien su labor, aunque reconoce que enfrentan dificultades, principalmente ligadas a temas de presupuesto. “Tienen que actualizar, por ejemplo, el Plan de Ordenación y Manejo de Cuencas Hidrográficas (Pomca), el Plan de Ordenamiento Territorial o el Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos. También tienen que mejorar o construir plantas de tratamiento, hacer separación de aguas lluvias y aguas negras, pero la mayoría de los plazos ya vencieron y parece no haber la suficiente coordinación y monitoreo. Las obligaciones exceden su presupuesto”, dice.
Una buena muestra de lo que cuenta Aparicio es que, hasta el momento, hay diez municipios que no tienen planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR), doce están en optimización y siete sí tienen, pero no saben en qué condición. “Preocupa mucho que Villapinzón y Girardot no tengan”, afirma.
Aunque la construcción de estas plantas estaría cofinanciada por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), hay diferencias entre los empresarios que están dificultando su implementación.
“No todos los dueños de estas empresas están de acuerdo y prefieren un conector que recoja las aguas residuales y las lleve directamente a la PTAR. Su costo sería de US$250 millones. El problema es que algunas cumplen con toda la normatividad y por eso no quieren ser trasladadas, mientras que hay otras 32 curtiembres que están en la ronda del río, lo contaminan y deben ser reubicadas prontamente”, dice el director de la CAR, Néstor Franco.
Pero, pese a los desacuerdos, lo cierto es que ninguna de esas dos opciones está en marcha. A la fecha no hay pactos concretos ni se sabe con certeza cuáles serían los costos. “Ha habido poca seriedad a la hora de analizar el horizonte de inversión para la recuperación del río Bogotá. Por eso cada quien da cifras diferentes”, asegura Franco.
Los esfuerzos para salvar el río
Hasta el momento los esfuerzos de la CAR se han concentrado, principalmente, en sacar adelante el proyecto que permitiría ampliar el cauce del río. Esa adecuación hidráulica evitaría inundaciones y mejoraría la calidad del agua. Según el ingeniero Aníbal Acosta, líder del proyecto, más del 70 % del trabajo está adelantado. Para ser precisos, hacen falta 16 de los 68 kilómetros de la cuenca media, que van desde Alicachín (Soacha) hasta el puente La Virgen. En este punto el río recibe el 84 % de la contaminación, además de las aguas residuales de los ríos Juan Amarillo, Fucha y Tunjuelito.
En sus trabajos, la CAR ha retirado cerca de 6 millones de toneladas de basuras. Colchones, sillas, electrodomésticos, tapetes y cualquier cantidad de llantas y plásticos son sólo algunos de los artículos que encuentran usualmente. La corporación también ha comprado cerca de 680 hectáreas para que el río tenga zonas de inundación controladas y ha sembrado más de 250.000 especies nativas como cajeto, cedro, roble, nogal y magnolio. Además, continúa la construcción de un parque con senderos y ciclorrutas que tiene que superar una dificultad mayor: está en una zona donde el olor es nauseabundo.
A lo anterior hay que sumar la ampliación y optimización de la PTAR El Salitre, que, según la CAR, ya fue adjudicada por una suma superior a US$430 millones, de los cuales el Banco Mundial aportará US$250 millones. Quien está al frente de la obra es el consorcio Expansión PTAR Salitre, conformado por la firma griega Aktor, la española Aqualia y la colombiana Cass Constructores. En palabras simples, esa obra permitiría que el agua tratada pueda ser reutilizada para fines agropecuarios sin que la salud pública esté en riesgo. En términos técnicos, ampliará la capacidad de tratamiento de las aguas de 4 metros cúbicos por segundo a 7,1.
Por su parte, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) tiene a su cargo el diseño y la construcción de la PTAR Canoas, que trataría 14 metros cúbicos de aguas residuales por segundo, y los interceptores. Pero pese a que El Espectador insistió en saber cuál era su estado, al cierre de esta edición la entidad no había respondido. Suponiendo que la construcción marche de acuerdo a los planes, estas obras permitirán tener un río completamente limpio en 2025.
Calificación: deficiente
A los ojos de la Contraloría Delegada de Medio Ambiente, todos esos esfuerzos se quedan cortos al mirarlos en detalle. A inicios de este año advirtió que “no se ha avanzado en el propósito de mejorar la calidad del agua y reducir la contaminación del río Bogotá” y calificó como “deficiente” la gestión de la CAR. ¿Por qué? Porque ha habido un incremento de metales pesados, como mercurio, cadmio, plomo, arsénico y cromo, que son altamente nocivos para la salud y el medioambiente. Villapinzón, Chocontá y Cajicá, en la cuenca alta; Bogotá, Funza y Mosquera, en la cuenca media, y San Antonio del Tequendama, Tena y La Mesa, en la baja, son los municipios peor calificados.
Por su parte, la Secretaría de Ambiente asegura que, pese a que se han implementado medidas que contribuyen a la descontaminación del afluente, no han sido suficientes. “El problema de la contaminación se ha generado desde hace décadas y el crecimiento de la población y la industria ha generado un aumento acelerado de los vertimientos de aguas residuales al río”.
Estas razones le bastaron a la Procuraduría para emitir una circular en la que les da un jalón de orejas a los municipios y los invita a incluir todos los puntos relacionados con la descontaminación del río Bogotá en los Planes de Desarrollo 2016-2020 y los POT. Advierte de que lo esencial es que haya coherencia en las decisiones, y eso implica que todas estén encaminadas a salvar el río, desde su nacimiento en el páramo de Guacheneque hasta su desembocadura en el río Magdalena.






CAMBIOS CLIMÁTICOS EN BOGOTÁ  LUISA GÓMEZ -801


El segundo eje del Plan de Desarrollo, tiene como premisa no depredar el medio ambiente y orientar acciones e inversiones hacia la garantía de un ordenamiento y gestión del territorio que supere las condiciones de riesgo ecológico y humano, para lo cual las políticas de ordenamiento del territorio, gestión ambiental y gestión del riesgo estarán articuladas para enfrentar el cambio climático y propiciar un territorio que se adapte y genere un desarrollo sustentable.
En materia internacional, la Dirección Distrital de Relaciones Internacionales diseñó una Estrategia de Cambio Climático para fortalecer, consolidar y visibilizar a nivel internacional los proyectos en mitigación y adaptación del Plan de Desarrollo de la actual administración. Proyectos como: la Alianza Agua y Ciudades (firmada por las ciudades de Río de Janeiro, Ciudad de México y Bogotá, con el objetivo de contribuir a la protección de los ecosistemas de los que depende el abastecimiento hídrico de las ciudades), la Hoja de Ruta de Ciudades Latinoamericanas para la Resiliencia (busca orientar a la construcción e implementación de políticas públicas e iniciativas institucionales y comunitarias para la gestión de riesgos, la adaptación al cambio climático y la gobernanza en las ciudades de la región), y el Plan de Ascenso Tecnológico (que tiene como objetivo sustituir la flota de buses a través de la implementación de tecnologías de cero o bajas emisiones), entre otros, son proyectos y acciones emblemáticas a nivel global que le permiten a Bogotá construir alianzas estratégicas y posicionarse como una ciudad a la vanguardia en temas que son fundamentales para el futuro del planeta.
Bogotá ha sido reconocida como representante de los gobiernos locales en la agenda de la ONU, en escenarios como las Convenciones Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático desarrolladas en Varsovia (2013) y Lima (2014), participación en la Cumbre del Clima en New York (2014), la Tercera conferencia de Naciones Unidas para la reducción del riesgo y desastres en Sendai, Japón, (2015). Así mismo, la ciudad ha recibido premios y reconocimientos internacionales en: movilidad sostenible (Ciclovía y Plan de Ascenso Tecnológico –PAT-), recuperación de quebradas, revitalización del centro, y será anfitriona del Congreso Mundial de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos - CGLU - en 2016
                             

Sofia Contreras - 803 - El Distrito Capital ya cuenta con el inventario de Gases Efecto Invernadero (GEI)




El Distrito Capital ya cuenta con el inventario de Gases Efecto Invernadero (GEI)


Si se dividieran las emisiones de Gases Efecto Invernadero estimadas para Bogotá en el año 2008, en la población de la ciudad para el mismo periodo (7'155.052 habitantes), la emisión per cápita de cada habitante de la ciudad sería en promedio de 1.89 toneladas de CO2 equivalente . Tomemos conciencia. Todos somos responsables en mayor o menor medida de las emisiones que desencadenan el cambio climático.
Hace algunos años hablar del calentamiento global parecía ser algo completamente ajeno a nuestra ciudad. Sin embargo muchas han sido las evidencias de que este fenómeno global también tiene implicaciones locales que se reflejan en una serie de eventos climáticos atípicos y extemporáneos que amenazan con manifestarse con mayor fuerza en el transcurso del tiempo.
Aquí es donde empieza nuestro cuestionamiento como ciudadanos. ¿Qué tan culpables somos?, ¿Qué podemos hacer para dejar de ser parte del problema y comenzar a ser parte de la solución? Para resolver inquietudes como estas, primero se hace necesario establecer la línea base de emisiones que propician o aportan al cambio climático, para lo cual la Secretaría Distrital de Ambiente a través del Grupo de Cambio Climático, se dio a la tarea de realizar el Inventario de Emisiones de Gases Efecto Invernadero ¿GEI- de la ciudad de Bogotá.
Para tal efecto, en Bogotá, se optó por utilizar las Guías Metodológicas del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático ¿IPCC por sus siglas en ingles, tomando como año referencia el 2008, periodo para el cual se considera que se cuenta con suficiente información para la aplicación metodológica. Esta metodología IPCC divide las emisiones GEI en cuatro (4) grupos de origen o módulos, a saber: 1) módulo de energía, 2) módulo de procesos industriales y uso de productos, 3) módulo de agricultura, silvicultura y otros usos del suelo y 4) módulo de residuos.




Gabriela Gonzalez - 803 - EL RÍO BOGOTÁ NADA EN PLANES DE LIMPIEZA




EL RÍO BOGOTÁ NADA EN PLANES DE LIMPIEZA


Y aunque gran parte de la atención se ha centrado sobre el Tunjuelito, vale la pena recordar que tanto él como los otros dos cauces grandes que atraviesan la ciudad (el Juan Amarillo o Salitre y el Fucha) van a parar al río Bogotá llevando todas las aguas residuales de la ciudad.
Cada día, estos afluentes y otros cuatro menores le vierten al Bogotá 467 toneladas de carga orgánica, según un estudio realizado por Misión Siglo XXI, conocido el año pasado.
Según ese estudio, las aguas residuales domésticas y las industriales de la ciudad son responsables de la contaminación biológica del río en 54 por ciento (252,2 toneladas) y 46 por ciento (215 toneladas) respectivamente. Además, las primeras son la fuente principal de contaminación por detergentes y las segundas, por metales pesados y elementos tóxicos.
Los drenajes de canteras, ladrilleras y chircales y los residuos bombeados en las gravilleras son los principales aportantes de materiales sólidos insolubles al río. El problema más grave es en el Tunjuelito pues cada día le vierte al Bogotá 362 toneladas de sólidos suspendidos. El Fucha le vierte 263 toneladas, en gran parte de origen industrial, y el Salitre, 123 toneladas. Así, la ciudad le vierte al río 748 toneladas de sólidos suspendidos cada día, según la Evaluación de la gestión ambiental y estado de los recursos naturales en Bogotá, informe de la Contraloría Distrital conocido hace dos semanas.
Hay que tener en cuenta que en estos datos no están incluidos los efectos que tendrá sobre el río Tunjuelito la basura que cayó en él y los lixiviados (líquidos producidos por la descomposición de la basura) que antes del derrumbe en Doña Juana se calculaban en 6 litros por segundo y cuyo volumen actual se desconoce.
El director regional de la Corporación Autónoma Regional (CAR), Nicolás Escobar, explicó que actualmente una comisión de esta entidad y del Ministerio del Medio Ambiente está evaluando el impacto ambiental de la basura sobre el río y que en los próximos días debe estar listo el informe.






Laura Gonzalez - 804 - Avanza trabajo de recuperación de la cuenca del Río Bogotá



         

Avanza trabajo de recuperación de la cuenca del Río Bogotá


Este miércoles se reunieron en el municipio del Colegio - Cundinamarca, alcaldes de 12 municipios que conforman la Cuenca Baja del río con autoridades ambientales y locales, en el marco del II Foro de Capacitación sobre la Recuperación de la Cuenca Hidrográfica del Río Bogotá, con el fin de entregar avances sobre los trabajos de recuperación de la cuenca del Río Bogotá.
Este segundo Foro de Capacitación se hizo con el fin de sensibilizar y actualizar a los funcionarios de las autoridades de la cuenca sobre las normas, manejo y protección de la flora y fauna silvestre, los ecosistemas en general y el Sistema Integral de la Cuenca del Río Bogotá.
Los encuentros son parte fundamental del fallo de la Sentencia del Río Bogotá, en donde se han logrado importantes avances como la creación del Consejo Estratégico de la Cuenca Hidrográfica del Río Bogotá en octubre de 2014. Este ente es liderado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y tiene como fin realizar un trabajo de coordinación interinstitucional que dé solución a los problemas de orden técnico, administrativo y financiero en el marco de la recuperación del río, así como sentar las bases para su descontaminación definitiva.
José Ricardo Rodríguez Díaz, asesor del Ministro de Ambiente para los temas del Río Bogotá, explicó que los avances más importantes se han dado en el marco del trabajo interinstitucional que ha permitido una planeación y una coordinación de las acciones para la recuperación del río.
Así mismo, el funcionario hizo un llamado a los habitantes de los municipios que hacen parte de la Cuenca Hidrográfica, para que se apropien de este recurso hídrico, lo protejan y se concienticen de la importancia de su cuidado. ‘‘De nada sirven los esfuerzos y dineros invertidos si no hay conciencia de cuidar y preservar este recurso natural’’, aseguró.
La recuperación de la cuenca del Río Bogotá comprende los trabajos de ampliación de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Salitre por parte de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), en donde se han aplicado las normas establecidas por el Banco Mundial. Este proyecto tiene un costo estimado de 390 millones de dólares.













ES IMPORTANTE OBSERVAR LA VISIÓN DE AL GORE CON RESPECTO AL CAMBIO CLIMÁTICO Y LA ACELERACIÓN CON QUE EL SER HUMANO ESTA EXPLOTANDO LOS RECURSOS NATURALES DE UNA MANERA INCONSCIENTE Y TODO SIMPLEMENTE POR AMBICIÓN PARA SATISFACER SUS NECESIDADES LA CUESTIÓN ES QUE ESTO ES UNA PROBLEMÁTICA DE LOS GRANDES GOBIERNOS PERO NADIE HACE NADA POR PREVENIRLO NI PONERLE UNA MEDIDA RADICAL A ASUNTOS DE ESTE TIPO. 
YA ES HORA DE QUE HAGAMOS ALGO NO SOLO BASTA CON CAMPAÑAS NI DOCUMENTALES ESTO ES UNA REALIDAD Y LO PEOR ES QUE LA GENTE NO HACE NADA PARA PONERLE FIN



Cambio Climático, Calentamiento Global y Efecto Invernadero JAIRO GALINDO



Cambio Climático, Calentamiento Global y Efecto Invernadero


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