lunes, 2 de mayo de 2016

CUENCA HIDROGRAFICA DEL RIO BOGOTA, MARIA JOSE KRISTEN ABRIL - 802



CUENCA HIDROGRÁFICA DEL RIO BOGOTA




Un fallo reciente del Consejo de Estado ordenó a la Nación destinar 6 billones de pesos a la des contaminación del río Bogotá. Pero esta medida no alcanza a resolver un problema que tiene muchas más aristas de las que se ven a simple vista.

Un largo proceso
Sorprende el tiempo que le llevó al Consejo de Estado (cerca de 10 años) fallar  en un tema que ellos mismos consideran “prioritario” como es el de la contaminación del río Bogotá, y que estuvieran tantos años dándole vueltas al tema, mientras seguíamos vertiendo al río las aguas residuales, sin ningún tratamiento, de más de 8 millones de habitantes de la cuenca.
Pero la historia de este proceso se remonta a hace más de 22 años, tiempo durante el cual ha estado yendo de tribunal en tribunal, pues ya en 1992 se instauró una acción popular por parte del señor Gustavo Moya (Q.E.P.D.) contra la Empresa de Energía de Bogotá y Emgesa por la contaminación del embalse del Muña.
Este proceso llevó 12 años (nuestra justicia es muy lenta) y el fallo se produjo el 25 de agosto de 2004. Este condenó a los actores de la contaminación al río y aceptó los pactos de cumplimiento ofrecidos por los demandados.
El fallo del Consejo de Estado llegó para atacar la dispersión de esfuerzos y recursos de las múltiples entidades que intervienen en el cuidado del río.
Después, en el año 2000, los señores Miguel Ángel Chaves y Jorge Humberto González  interpusieron demanda contra la Nación, representada por los ministerios del Medio Ambiente, Hacienda, Agricultura, Salud, Desarrollo, Minas y Educación, el Departamento de Planeación Nacional (DNP) el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), el departamento de Cundinamarca, la Beneficencia de Cundinamarca, el Municipio de Sibaté, el Municipio de Soacha, la Empresa Generadora de Energía Emgesa S.A., el Distrito Capital y la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá.
El 12 de junio de 2001 Miguel Ángel Chávez García y otros interpusieron otra demanda contra otros ministerios e instituciones, y el señor Jorge Enrique Cuervo Ramírez, el 4 de agosto de 1999, promovió demanda contra el Distrito Capital de Bogotá y contra la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá “E.A.A.B.-E.S.P.” por contaminar el río Bogotá.
En el fallo del Consejo de Estado del pasado 28 de marzo, la audacia de la magistrada ponente, doctora Villamizar, consistió en juntar los 4 procesos y empezar a diseñar una sentencia que favoreciera la recuperación del río y pusiera en cintura a todos los actores de su destrucción, envenenamiento y contaminación.
Finalmente, el fallo del Consejo de Estado llegó para atacar la dispersión de esfuerzos y recursos de las múltiples entidades que intervienen en el cuidado del río. Lo malo es que su estrategia crea más burocracia y le da al ministerio del Medio Ambiente la responsabilidad de la ejecución. A propósito, siempre los técnicos han sostenido que debe existir una sola autoridad ambiental para la conservación y protección de la cuenca (no solamente del río) y que en este caso sería la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR).
Pero el fallo habla de unos rimbombantes Consejo Estratégico de Cuenca, y de la Gerencia Estratégica de Cuenca, cuando no se trataba de crear más burocracia sino de mejorar lo que ya se tiene, sacudir a las entidades de su corrupción si es que existe y, como dijera Proust, buscar el tiempo perdido, actuando con celeridad en los procesos de restauración ecológica, forestal e hídrica de la cuenca hidrográfica y en la solución de conflictos.
Además de esto, el fallo exhorta a la concertación como medio de resolución de conflictos. Entre sus recomendaciones encontramos que “la negociación parece convertirse en un modelo dominante de regulación de las relaciones sociales”, y que “el contrato aparece como un instrumento operacional de gestión concertada para el saneamiento de los ríos”. Y esta iniciativa por supuesto merece todos los aplausos.
Igualmente, el fallo  busca consolidar un Observatorio Regional Ambiental y de Desarrollo Sostenible del Río Bogotá, (OBARBO), lo que llega tarde pero es bastante útil.
COMO CUIDAR EL AGUA?
El agua es el componente básico para la vida. De ella depende la supervivencia de casi todos los seres vivos que habitamos la tierra. Sin agua no habría vida. En realidad, no habría planeta, ya que el 70% está formado por agua.
Como sin agua no podríamos vivir, es necesario que tomemos conciencia de la importancia que tiene y nos esforcemos por cuidarla. El ahorro de agua por parte de cada uno de nosotros es fundamental ya que el desperdicio que se hace por individuo es muy alto.
Diez recomendaciones para ahorrar agua:
1.    Para no perder una sola gota, no llenes tu vaso directamente del agua del grifo, mejor llena una jarra.
2.    Lava las frutas y verduras en un recipiente con agua en vez de dejar correr el agua del grifo.
3.    Reutiliza el agua que usas para lavar frutas y verduras para regar las plantas.
4.    No utilices el inodoro para deshacerte de objetos que deben tirarse en la basura.
5.    Ducharse en lugar de bañarse durante 5 minutos, que es lo recomendable.
6.    Cierra la salida del agua en la ducha mientras te enjabonas.
7.    Lávate los dientes con un vaso de agua y no abrir el grifo y dejar el agua correr.
8.    Recoge agua en el lavabo para lavarte la cara y las manos en lugar de dejar el grifo abierto.
9.    Coloca 2 botellas llenas dentro de la cisterna.
10. Si tenéis aire acondicionado, puedes ayudar a recoger el agua que expulsa el aparato y usarla para regar las plantas con ella.

PRESENTADO POR: MARIA JOSE KRISTEN ABRIL, CURSO 802


EL CAMBIO CLIMATICO - MARIA JOSE KRISTEN - 802




ESCENARIOS DE CAMBIO CLIMATICO





Según estudios de IDEAM ampliamente conocido y sustentado en el Cuarto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) publicado en el año 2007, que está ocurriendo un calentamiento global que trae asociado fenómenos como el ascenso del nivel del mar y un cambio climático. Estos fenómenos globales de diversa forma y grado afectarán los ecosistemas y los sistemas socioeconómicos de diferentes regiones del planeta. Todos los países serán impactados por tales fenómenos y Colombia no es la excepción, razón por la cual en el país hay una alta preocupación sobre el tema en diversos niveles del Estado, en las instituciones, sectores socioeconómicos, en entes territoriales y en la comunidad nacional en general.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales - IDEAM, en cumplimiento de las funciones de informar al Estado y a la comunidad colombiana acerca del ambiente, particularmente sobre el clima, ha venido desarrollando investigación para detectar las evidencias del cambio climático en Colombia y para elaborar los escenarios climáticos que con mayor probabilidad se presentarían en los próximos decenios. En la actualidad, el IDEAM basado en estudios propios y en el estado del tema en el país, dispone de conocimiento suficientemente sustentado sobre el cambio climático en Colombia, el cual presenta a las diferentes entidades, sectores socioeconómicos y regiones del país, así como al público en general, para que sirva de  ambiental,  el plan elemento en las decisiones de programas de mitigación del  calentamiento global y de adaptación al cambio climático.
La última investigación realizada por IDEAM calculó, para Colombia, un aumento de la temperatura media del orden de 0.13°C/década para 1971-2000 y, el ensamble multimodelo de los escenarios de cambio climático proyectan que la temperatura promedio del aire en el país aumentará con respecto al período de referencia 1971-2000 en: 1.4°C para el 2011-2040, 2.4°C para 2041-2070 y 3.2°C para el 2071-2100. A lo largo del siglo XXI, los volúmenes de precipitación decrecerían entre un 15% y 36% para amplias zonas de las regiones Caribe y Andina y existirían incrementos de precipitación hacia el centro y norte de la Región Pacífica. La humedad relativa disminuiría especialmente en La Guajira, Cesar, Tolima y Huila.
Desde nuestro espacio local podemos hacer contribuciones para mitigar o adaptarnos a la contaminación y sus consecuencias en el cambio climático adelantar la sustitución de la termo generación por energías limpias e implementar el uso de los vehículos eléctricos a nivel mundial son opciones de vida, Bogotá distrito capital es ejemplo de una cultura ambiental además de los programas del  cuidado del agua y basura cero y un plan de ordenamiento territorial amable con la naturaleza Bogotá Humana 2012 – 2016 reconoce el tema de la mitigación y adaptación al cambio climático, dadas las condiciones de segregación social la existencia de barreras para el desarrollo económico y mejorar las condiciones de vida de las y los Bogotanos la secretaria de ambiente avanza en su formulación y ejecución.
Es necesario implementar el uso de bicicletas, no usar tantas bolsas plásticas, concientizar a los ciudadanos por medio de campañas para el ahorro de agua y energía en los hogares, implementar el sistema de reciclaje para así contribuir a mejorar el medio ambiente.

presentado por MARIA JOSE KRISTEN ABRIL, CURSO 802




domingo, 1 de mayo de 2016

NUESTRO RIO BOGOTA JESSICA DAYANA DIAZ - 802


  

NUESTRO RIO BOGOTA JESSICA DAYANA DIAZ - 802

El río Bogotá es uno de los ríos del departamento de Cundinamarca, en el centro de Colombia. Es el principal cauce fluvial de la Sabana de Bogotá. No es navegable ni caudaloso. Desemboca en el Magdalena. En su cuenca viven unos 9.000.000 de personas, de los cuales 8.500.000 en Bogotá. Tiene una longitud aproximada de 380 km. Presenta altísimos niveles de contaminación. Aunque está contaminado desde muy cerca de su nacimiento, el grueso de los tóxicos y desechos industriales y urbanos se los debe a Bogotá. Desde hace varias décadas se han desarrollado programas e iniciativas para descontaminarlo.


Por sus características físicas y niveles de contaminación se divide en las siguientes tres partes:

CUENCA ALTA: Nace en el páramo de Guacheneque en las proximidades del municipio de Villapinzón al norte de Cundinamarca a 3.300 msnm, en donde tiene un caudal medio de 10m³/s; recorriendo la provincia de Almeidas y la Sabana de Bogotá de norte a sur bañando a varios municipios como Villapinzón, Chocontá, Suesca, Sesquilé, Gachancipá, Tocancipá, Cajicá, Chía, Cota, Funza, Mosquera y Soacha. 

CUENCA MEDIA: En Bogotá recibe las aguas de los ríos Salitre y El Fucha, así como la mayor parte de los desechos líquidos contaminantes (22 m³/s) y algunos desechos sólidos que lo convierten en un cauce de aguas negras y muy contaminadas. Uno de sus principales afluentes en el río Tunjuelo, que nace el Páramo de Sumapaz en la Laguna de Los Tunjos.

Entre las inmediaciones de las localidades de Bosa y Soacha recibe además las aguas de diferentes fábricas. El agua del río se usa para el riego en el distrito La Ramada debajo de la ciudad de Bogotá. También se usa para la producción de electricidad en la planta hidroeléctrica del Muña que se encuentra cerca del Salto del Tequendama.

CUENCA BAJA: En la mitad de su recorrido el río abandona la Sabana de Bogotá, deja atrás su caudal apacible y se precipita formando el Embalse del Muña, en el poblado de Chusacá en Soacha y después al Salto del Tequendama. Desde aquí el Río Bogotá empieza su torrentoso descenso entre encañonados valles en busca del Río Magdalena, en donde desemboca a 280 msnm en la ciudad de Girardot, tras descender 3.020 metros.

CONTAMINACION 

Desde su nacimiento, el Río Bogotá, recibe la contaminación proveniente de varias curtiembres artesanales que arrojan sus desechos al río, estos desechos no solo afectan el cauce alto del Bogotá, sino su principal afluente el río Tunjuelo. Las autoridades han tomado medidas para sancionar a los responsables de esta contaminación, pero la solución a este problema es compleja, pues la aplicación de sanciones generalmente afecta la población económicamente vulnerable que vive de la industria del cuero. 

El desarrollo industrial introduce una alta cuota de contaminación en el río que a su paso por Bogotá recibe tres de sus principales afluentes los cuales descargan las aguas residuales provenientes de la ciudad. (Ríos Salitre, Fucha y el Tunjuelo). 

El Río Bogotá se considera un río muerto entre la desembocadura del Juan Amarillo hasta el Salto del Tequendama, pues no posee vida macrobiótica alguna. Son variadas las causas; por la carga de desechos biológicos e industriales aportadas por los más de ocho millones de habitantes de la capital; como de los municipios de la Sabana, en este tramo el Bogotá es un típico río de planicie, con un mínimo de velocidad lo que acentúa su septicidad y hace casi imposible la autodepuración por las altísimas cargas orgánicas que recibe. En este tramo las aguas no poseen oxígeno. 

En el Salto del Tequendama, abandona la sabana homónima, igualmente en su parte baja recibe las aguas de varios ríos más limpios que, junto con un cause más rápido, diluyen el nivel de contaminación, aunque recibe la carga contaminante de los alcantarillados de los municipios de las provincia del Tequendama y el Alto Magdalena, al ser bajo su desarrollo. 

Aun así, es la principal fuente de contaminación del Río Magdalena; y el punto máximo de contaminación del rio está en sectores de Bogotá donde el nivel de residuos sólidos puede alcanzar un nivel de 400 mg/L2

RESCATAR EL RIO BOGOTA SI ES POSIBLE 

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), compartió el estado de su proyecto de Adecuación Hidráulica y Recuperación Ambiental del río Bogotá, que desde hace más de un año se ejecuta y que busca salvar de la contaminación a una de las fuentes hídricas más importantes del país.

Esta iniciativa hace parte del Plan de Gestión Social que desarrolla la entidad y que está orientada a garantizar la identificación, caracterización, sensibilización y participación permanente de diferentes actores sociales, quienes influyen en su implementación.

Por décadas, este río ha sido maltratado por la mano humana e industrial que lo rodea. Diversos agentes ambientales han soñado con su recuperación desde tiempo atrás, pero ha sido un proceso muy difícil de llevar a cabo, cuando no se tienen suficientes recursos y no se cuenta con la atención de los ciudadanos.

Desde botellas plásticas, llantas y excrementos, van a parar en esta cuenca que hoy en día tiene un grado de contaminación nivel 8 y que expide olores nauseabundos, causantes de diversas enfermedades que afectan a quienes se encuentran cerca de este sector.

Es por esta razón que la CAR diseñó esta estrategia, que cuenta con una inversión inicial de 96.000 millones de pesos y que pretende ampliar y mejorar el curso del río, que se ve aumentado por el mal manejo de aguas residuales que emiten diferentes municipios cercanos a la capital. 

EL PROYECTO DE LA CAR

El proyecto de adecuación hidráulica del río Bogotá y sus obras complementarias, se desarrollará sobre un tramo aproximado de 68 kilómetros, comprendidos entre las compuertas de Alicachín, en el municipio de Soacha (Cundinamarca), y la estación de Puente La Virgen en Cota, ubicado en el mismo departamento, que permita un mejor manejo a las aguas residuales.

Para llevar a cabo esta iniciativa, la CAR se vio obligada a comprar una serie de predios y lograr así, que el río recupere el espacio perdido, a causa de la industrialización o desarrollo urbanístico en la zona, que fueron motivo de inundaciones en 2011.

Esta idea tiene como objetivo, además de descontaminar el espacio, mejorar la calidad del agua, reducir los riesgos por inundación y crear áreas multifuncionales a lo largo de él.

De acuerdo con el director de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, hasta el momento ya se han adecuado un total de 22 kilómetros del río y “se han optimizado los sistemas de tratamiento de aguas residuales en municipios como Tocancipá, Gacháncipa, Cogua, Nemocón, Cajicá, Funza, Cota, Sesquilé, La Calera, entre otros, que estaban antes vertiendo sus aguas sin ningún tratamiento o que contaban con unas plantas muy rudimentarias”.

Estas obras hidráulicas, se refieren al tratamiento de los vertimientos, pueden tardar unos 10 años más. Es claro que la descontaminación absoluta no es posible, ya que estos procesos nunca han podido registrar un impacto cero, pero si mejoran sustancialmente el ambiente.

El objetivo más cercano se encuentra concentrado en poder construir en todos los municipios de Cundinamarca, “sistemas de tratamiento para eliminar todos esos vertimientos de aguas negras que hoy tenemos sin tratar y que van a parar al río Bogotá. Es una meta ambiciosa, pero no imposible, es quizá la inversión más importante que se haya hecho a nivel nacional”.

Para llevar a cabo todas estas ideas, es necesaria la ampliación y optimización de la planta de tratamiento de aguas residuales (Ptar), mejor conocida como El Salitre. La CAR ha dispuesto una inversión por 400 millones de dólares.

Otro de los frentes que hacen parte del proyecto, están concentrados en diferentes estudios de ingeniería para el manejo integrado de la cuenca, que permitan el mejoramiento ambiental y mantenimiento de las obras del río.

A esto se suman las diferentes actividades sociales que tienen que ver con capacitaciones, que permitan crear conciencia y evitar caer nuevamente en aquellas acciones contaminantes.

“El tema de la cultura y sensibilización es importante, de nada sirve invertir cientos de millones de pesos si no logramos que el ciudadano comprenda que todo lo que él hace a diario, termina impactando de manera positiva o negativa al río.

“la importancia de preservar nuestras cuencas, no solo para garantizar una fuente hídrica, sino para tener una conducta responsable con el medio ambiente y así evitar su deterioro a través de la contaminación que hoy se generan en los ríos”